Establezca puntos de referencia objetivos en toda la empresa para cada competencia, eliminando sesgos y reduciendo la necesidad de evaluaciones manuales del rendimiento.
Asegúrese de que todo el mundo conozca las competencias que necesita, los niveles esperados y su grado de cumplimiento, fomentando la transparencia y la certidumbre.
Conecte las capacidades de la plantilla con el éxito de la empresa asignando las habilidades adecuadas a las personas adecuadas y realizando un seguimiento de su impacto.
Perfeccione continuamente los requisitos de cualificación para anticiparse a los cambios del sector y garantizar que su plantilla se mantiene ágil y preparada para el futuro.
La automatización de los procesos manuales y el aprovechamiento de los conocimientos basados en datos ahorran tiempo y dinero, reducen las lagunas en las competencias, minimizan los errores humanos y optimizan el uso de los recursos para obtener resultados rentables.